19.5.10

Al final, lo primero es la economía (?)


Muy interesante artículo, donde se coloca a la “felicidad” como centro del desarrollo económico.

Vale la pena leerlo.

Destaco tres cosas.

Primero, la centralidad de la igualdad, la familia y la salud en el desarrollo de una felicidad individual y colectiva.

Segundo, la creciente importancia que se les está dando en países desarrollados a estos estudios denominados “economía de la felicidad”.

Tercero, una buena cita a Robert Kennedy. "El producto bruto interno no tiene en cuenta la salud de nuestros niños, la calidad de su educación o el gozo que experimentan cuando juegan. No incluye la belleza de nuestra poesía, ni la fuerza de nuestros matrimonios, la inteligencia del debate público o la integridad de nuestros funcionarios. En suma, lo mide todo, salvo lo que hace que la vida merezca la pena". Es cierto que del PBI se desprenderían algunas de estas cosas, pero no lo aseguran, está claro y por eso la cita es valiosa.

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1266157

Ambidiestro, "pesimista por naturaleza, optimista por opcion". Como te motivas para no enfurecerte frente a la impunidad y a la inoperancia tan obvias de tantos politicos Argentinos?

RESPUESTA A PREGUNTA REALIZADA EN FORMSPRING.ME

La furia no lleva a ningún lado. Al menos a ningún lado productivo o liberador.

En mi caso, justamente son la impunidad e inoperancia de ciertos dirigentes las que me motivan a levantar la voz, escribir estos textos, informarme y opinar por todos los medios posibles. Participar en el debate público, informado, con honestidad intelectual y sin más interés que beneficios colectivos es el mejor modo de que la impunidad y la inoperancia se reduzcan.

Cuántos más seamos los que aceptemos esto y nos activemos motivados por el amor al prójimo, mejor calidad política tendremos.

Sí, puede parecer inocente. Pero no por eso imposible.

¿Qué me queres preguntar? ¿Sobre qué querés conversar?

18.5.10

El Bicentenario está llegando...

El Bicentenario está ahí. Falta una semana para el 25 de mayo. Para todos los que de algún modo u otro nos interrogamos por el país, su historia, su devenir y, sobre todo, sus posibilidades de desarrollar plenamente su potencial, esta fecha fue muchas veces imaginada.

Desde hace años la imaginábamos como un momento único para la reflexión colectiva sobre nuestro destino. Era una fecha en la que muchos creíamos que sería algo así como el relanzamiento de país, un acuerdo general de hacia dónde ir, la apoteosis de un nuevo destino colectivo de cara al siglo XXI.

¿Resultó de ese modo? Miremos con amplitud.

Vaso medio vacío: Estamos lejos de ese escenario. Nos encontramos aún debatiendo principios económicos y sociales demasiado elementales. Aún no encontramos un núcleo básico de acuerdos para un desarrollo social sensato, inclusivo, real y ambicioso. Encima, por momentos parecemos no tener la capacidad de dialogar y establecer consensos mínimos. Nuestra vida política luce demasiado venal.

Vaso medio lleno: Existe un acuerdo general sobre la importancia del Estado de derecho. Para la gran mayoría de la dirigencia, nuestra histórica violencia política parece haberse agotado en el pasado. Y, fundamentalmente, existe un consenso básico sobre la importancia de generar consensos mínimos. Parece un juego de palabras pero no lo es; es un dato muy importante que, con suerte, nos permitirá tener en 2016 un bicentenario de la Independencia más cercano a lo anhelado para este 25 de Mayo.

Ambidiestro, ademas de asado y futbol, que tiene Argentina para ofrecer al mundo? Con que se defiende de gigantes como China o India que ademas de baratijas tambien exportan altas tecnologias?

RESPUESTA A PREGUNTA EN FORMSPRING.ME

Ante todo, creo que Argentina más que asado y fútbol tiene para ofrecerle al mundo alimentos, creatividad aplicada a las artes, los deportes y las ciencias, recursos naturales, paz, diversidad cultural, paisajes únicos, autoestima y ganas de vivir, entre otras cosas. O sea, bastante.

Si te fijás bien, vas a ver que si bien no somos los únicos ni los mejores, somos muy buenos en bastantes cosas y tenemos un potencial enorme.

Por eso, creo que no hay que mirar al mundo y sus países con espíritu “defensivo”, sino como una gran oportunidad de alimentarlos, darles entretenimiento, transmitirles valores, invitarlos a pasear, invertir en nuestras riquezas tangibles e intangibles. China e India son países muy grandes, al igual que Brasil, Rusia o Estados Unidos. En algunas cosas podremos competir, en otras aprender y en algunas enseñar.

Además, el mundo no se agota en los países grandes. Hay miles de millones de personas en decenas de países a los cuales acercarse.

Uno puede abrirse al mundo y ganar con una lógica más cercana a la cooperación que a la competencia. Lo fundamental es ser inteligente, animarse y pensar siempre en el largo plazo.

¿Qué me queres preguntar? ¿Sobre qué querés conversar?

15.5.10

Sobre el procesamiento de Macri


Lo procesaron a Mauricio Macri y realmente es noticia.

Es cierto que Macri debe dar todas las explicaciones del caso, al igual que cualquier funcionario público en cualquier nivel de gobierno. La dirigencia política maneja mucho poder, por lo cual tiene cierto sentido subvertir el principio básico de la presunción de inocencia hasta que se demuestre lo contrario. Ante una acusación, por más pequeña que sea, un político en posición de poder tiene que dar su versión, explicar bien los hechos y denunciar toda persecución judicial o política.

Más allá de eso, en este caso surgen varios motivos que mueven a la sospecha. Algunas de ellas.

Primero, la presencia de un juez sospechado desde siempre de connivencia con el poder. Segundo, resulta poco creíble que un jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires monte una asociación ilícita para espiar a dirigentes sociales de poca monta. Tercero, en política todo el mundo sabe que los teléfonos se pinchan y los mails se leen, con lo cual las escuchas tienen un valor bajo. Cuarto, ¿por qué el Ministro de Seguridad Guillermo Montenegro no fue procesado? ¿Será porque era el único que tenía un motivo inapelable para recusar al juez? Quinto, el espía Ciro James nunca dejó de ser policía y hace años se dedica a pinchar teléfonos, ¿no habría que investigar entonces otros posibles clientes o jefes además de Macri? Y sexto, los tiempos judiciales aseguran que este procesamiento va a demorar en resolverse, colaborando así en el potencial desgaste de un candidato presidencial con posibilidades reales de vencer en el 2011.

No sabemos si Macri es el mejor candidato. No sabemos si está haciendo méritos suficientes ni si está rodeado de gente capaz de conducir un país complejo como Argentina. Tampoco sabemos si Macri, como cualquier dirigente poderoso, alguna vez no escuchó conversaciones privadas. Lo que sí deberíamos saber es que uno de los requisitos más importantes, tal vez el mayor, en una democracia es que existan garantías de libre competencia por el poder. Y este principio básico parece estar en juego.

En el medio, los ciudadanos, sin saber si preferir creerle a la Justicia o a uno de los líderes políticos electos por los ciudadanos. Nos merecemos más. Que Macri siga dando las explicaciones y que el resto de la Justicia ponga las cosas en su lugar. Por el bien de todos.

13.5.10

Sobre el institucional de TyC



Está bueno eso del mundial como momento de unidad, de sentimiento colectivo. Pero podríamos agregar algunas cosas como para aprovecharlo más integralmente. Por ejemplo, un poco de honestidad y lucidez sobre qué cosas deberíamos enorgullecernos.

En la web circula mucho este institucional de TyC, que al parecer gustó bastante. En él conviven el inconformismo argentino y su incapacidad de alegrarse por lo que tiene, con voces extranjeras elogiando lo que sí tendríamos. Parecería, según este video, que los argentinos tenemos pasión, coraje, valor, orgullo, determinación y espíritu ganador.

Entiendo que a muchos les guste, es un lindo masaje al ego. En el institucional parecemos quedar limitados a una sociedad cuya pasión se limita a un deporte. No sé a ustedes, a mi me resulta bastante empobrecedora esa idea.

No tenemos pasión por el trabajo ni coraje para evitar los atajos, valor para aceptar las dificultades, orgullo por nuestro vecino o determinación en actuar con corrección. Pareciera que todos esos valores únicamente entran en juego en un deporte del cual, además, no nos hacemos cargo que no somos los mejores. En vez de aplicar esos valores en la vida cotidiana, los atributos de lo que nos hablan los argentinos del comienzo (respeto, honestidad, desarrollo social) siguen ausentes y nos conformamos con principios alejados de los que deberían primar en el deporte: el placer por el juego, la belleza plástica, la superación con uno mismo en vez de con el adversario, la creatividad y el trabajo en equipo.

Video demagogo, facilista y para nada motivador a ser mejores.

En fin…

Seguiremos analizando otros. Next!

11.5.10

Ejemplo de redistribución


Por trabajo este Ambidiestro viajó a Jujuy. Ya en próximo post les comentaré el proyecto en el que estoy trabajando allá, vale la pena conocerlo.

Conocer provincias como esta dan muestra de las inequidades de recursos dentro del mismo país. Les voy a dar dos ejemplos.

Primer ejemplo. Conociendo su capital, San Salvador, me comentaron que habían inaugurado su primer Shopping en donde estaban las primeras, y únicas, escaleras mecánicas de la provincia. O sea, en una estación de subte en Buenos Aires tenés más escaleras mecánicas que en toda una provincia.

Segundo ejemplo, un temor atávico que tengo en los aeropuertos es subirme a un avión equivocado. Por eso, desde siempre, al entrar a un avión pregunto “¿Buenos Aires?” o el destino al que vaya, como si me estuviese subiendo al colectivo. Bueno, al regreso de San Salvador no hice la pregunta. En todo el aeropuerto había un solo avión…

No quedan dudas que la felicidad de una población no depende en absoluto de aeropuertos poblados, tecnología básica y mucho menos cantidades de Shopping. La amabilidad y tranquilidad de los jujeños lo demuestra. Pero igual, estos ejemplos algo en términos de distribución de recursos y oportunidades nos está diciendo, ¿no les parece?

Ambidiestro, qué música te gusta más? Te animás a un top ten de canciones para oír en la tumba??

Difícil elegir un único estilo de música. Puedo decirte que desde muy niño la música brasilera resonó dentro mío como ninguna otra. No sólo sus canciones más melodiosas, la MPB o la bossa nova, también el samba, el axé, el forro y su rock. Brasil tiene tanta vitalidad, gracia, optimismo y sensibilidad que también se notan en su música.

Pero como podés ver en El Ambidiestro, mi placer es por la música capaz de tocar tus cuerdas internas de alegría, melancolía, celebración, tristeza; las que te contactan con la vida y la muerte, con tus ausencias y presencias, la que te cambia el día y te motiva a comerte la cancha. O sea, las que te hacen llorar, las que te energizan y las que te hacen bailar.

No sé en la tumba como será. Ahora no puedo imaginarme un top ten. Imagino que el último movimiento de la sinfonía 25 de Mozart, seguro algo de Bethovenn, un tema de los Beatles (probablemente el medley que comienza con Golden Slumbers…), algún tema de Rod Stewart para recordarme momentos lindos de mi adolescencia y juventud. Para el entierro, sin lugar a dudas, Vai Passar, de Chico Buarque. Y así puedo seguir y seguir. Ah, si alguna vez me caso, Sunshine reggae. Sí, diez parece un número demasiado chico.

Lo mejor, es que de un hipotético top ten final, hoy no conozco más de cuatro canciones. La mayoría está por venir…

¿Qué me queres preguntar? ¿Sobre qué querés conversar?

Música Beatles

Un muy buen cover de los Beatles, por una banda que acabo de conocer. El espíritu folk alegra hasta al más melancólico. Vídeo sin imagen, sólo para escuchar de fondo mientras leen.

4.5.10

¿Qué hacemos con los cuidacoches?


En la nueva cruzada de la pereza intelectual camuflada de ideología, ahora parece que hay que defender a los denominados “trapitos” (denominación en cierto modo humillante, mejor llamarlos cuidacoches). Dicen que se debe incorporarlos como trabajadores a la estructura del estado o simplemente dejarlos seguir trabajando sin ningún tipo de regulación. Por supuesto que es comprensible la preocupación por el destino de quienes hoy viven a partir de esa actividad pero habría que hacer algunas distinciones para poder pensar soluciones reales, justas y sustentables para ellos y el resto.

Ante todo, hay dos tipos de cuidacoches. Unos, organizados en forma delictiva que operan en estadios de fútbol y todo lugar de concurrencia masivas. Otros, más oportunistas, agrupados en calles cercanas a centros gastronómicos, comerciales o de entretenimientos. Los primeros tienen una tarifa fija alta y acordada con la comisaría de la zona y no hay margen de negociación. Los segundos, intentan aplicar tarifas fijas pero suelen aceptar la voluntad del automovilista; la policía puede tener su parte pero no se encuentra tan estipulado. Esta diferencia es muy importante para aplicar una política pública.

Como pequeña digresión, hay que entender que las redes de recaudación ilegal de la policía (protección a comercios, prostíbulos o timbas) en definitiva sirven para redondear ingresos policiales magros. O sea, no te subimos los sueldos pero tampoco nos interferimos con tus cajas de recaudación. ¿Por qué no suben los sueldos? Porque habría que sacar la plata de otras necesidades o aumentar impuestos y ninguna de las dos opciones resultaría simpática ante el elector. ¿Qué hacer pues? Que sea la misma ciudadanía la que paga el aumento, en forma directa, sin que medie el Estado. Algo así como la ley de la selva.

Otros proponen que, al igual que se hizo con los cartoneros, el Gobierno de la Ciudad formalice el trabajo y los incorpore a la vida social. Suena bien, es cierto. Ahora, ¿tiene sentido? Los recicladores urbanos (ex cartoneros) encontraron una actividad que beneficia al medio ambiente. ¿Qué beneficio social dan los cuidacoches? ¿Proteger a los automovilistas de ellos mismos? ¿O pretendemos que si alguien intenta robar un estéreo, sean los cuidacoches los custodios del bien de un ciudadano mientras el Estado mira a un costado?

Además, si se incorporan a los cuidacoches, ¿cuál es la próxima actividad para incorporar? ¿Personas cobrando peajes en las plazas para que no les pase nada a quienes van a pasear?

Los cuidacoches no generan hoy un valor social. Si se pretende formalizarlos, debería otorgárseles una labor que enriquezca la vida social y sus propias vidas. Por ejemplo, no es lo mismo cuidar un coche que limpiarlo. O ayudar a estacionar que garantizar la limpieza de una calle y sus sumideros. O sea, si se quiere incorporar nuevos trabajadores al Estado, aunque sea bajo un esquema mixto de financiamiento estatal y de vecinos o comercios interesados, que sea para agregarle valor a la ciudad, no para una actividad ficticia u ociosa en el mejor de los casos.

Está bueno pensar en los que menos tienen, pero está mejor pensar en forma integral. Los cuidacoches necesitan ingresos, es cierto, pero también necesitan la dignidad de realizar un trabajo real o, si reciben un plan, brindar contraprestaciones o capacitarse para poder hacerlo en el futuro.

Esta parece ser nuevamente una discusión berreta, ficticia, donde el interés último no es el ser humano sino satisfacer el propio ego ideológico, sintiéndose del lado de los buenos. Acá hay malos sí, pero son todos aquellos, de un lado y del otro, que piensan más en ventajas políticas que en el destino y dignidad de seres humanos que encontraron en una farsa de trabajo la manera de garantizar una subsistencia.

1.5.10

Breve comentario sobre Dick Morris


Esta tarde Dick Morris, uno de los consultores políticos más reconocidos del mundo, dio una clase magistral en el cierre de la Cumbre Iberoamericana de Comunicación a la que gentilmente me invitaron.

Morris, cuyo trabajo más visible en Argentina fue la campaña presidencial de Fernando De la Rúa, expuso algunos principios básicos del trabajo de un consultor y se animó a discutir el ya tradicional uso de los “sound bites” (algo así como frases breves de alto impacto para influir en la edición periodística). El está convencido de que el candidato ya no debe tener más ese discurso condensado ni repetirlo constantemente. Supone que con el avance de la televisión digital e Internet (formatos en los que individuo elige qué ver, pudiendo evadir la publicidad e información política) el elector es impactado por la comunicación política porque busca la información, ya no le llega en forma involuntaria. Entonces en vez de “sound bites” el candidato debería proveer información más sustanciosa y variada.

Este proceso ya se estaría produciendo en USA, donde además de mayor avance y penetración tecnologica tienen voto optativo, lo cual lo hace parecer más probable. Y Morris agrega que este fenómeno no se registra hoy en nuestra región pero que seguramente muy pronto llegará, comenzando por Argentina. Me pareció una aclaración válida.