2.5.11

Discutiendo "verdades" III

Afirmación: la oposición es muy frágil, si ganan no van a poder gobernar.
Falso

Lo que permite la gobernabilidad son principalmente dos cosas: legitimidad social dada por el apoyo de la ciudadanía a través del voto (y posteriormente de las encuestas) y un uso inteligente de los recursos del estado.

Un buen ejemplo fue la presidencia de Néstor Kirchner. Asume en mayo del 2003 con el 23% de los votos, con alto nivel de desconocimiento en sectores urbano, con un equipo principalmente delegado por el presidente saliente, Eduardo Duhalde y sin equipos técnicos propios. En menos de tres meses, con medidas públicas en sintonía con demandas sociales, alcanzó un nivel de aprobación de más del 70%. Dos años después, estaba enfrentado y venciendo electoralmente al duhaldismo ni más ni menos que en la Provincia de Buenos Aires.

Conclusión. Si se sabe gestionar el poder y en un contexto de calma económica, se puede gobernar un país por más huérfano que se sea en el origen.

Afirmación: Hace falta un “Pacto de la Moncloa” que asegure políticas de estado
Verdad

Es cierto que hace falta una generación de acuerdos transversales que incluya a fuerzas mayoritarias. También es cierto, y esto a veces es dejado de lado, que en esas fuerzas deberían estar incluidos sectores que actualmente confluyen en el kirchnerismo.

Esta necesidad de una búsqueda de consensos básicos en toda la dirigencia solamente será posible con una clase política dispuesta a asumir el costo de algunas decisiones y asumirlo en conjunto. Reformas impositivas, fiscales, del Estado, de leyes electorales, educativas y de seguridad encabezan la lista de decisiones que suponen costos en corto plazo y amplios beneficios en el largo.

La posibilidad de que surja un “free-rider” (alguien que no pague costos pero se beneficie del esfuerzo colectivo) en la escena política es alta por lo que debería existir una sólida mayoría ciudadana que promueva gestos pensados en el largo plazo y los valore como acto de patriotismo y no de debilidad o conspirativos.

Dos frases que pueden servir para analizar esto. “Necesitamos dirigentes que piensen en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones.” “Cada pueblo tiene los gobernantes que se merece”. Lo dejo a tu criterio.

28.4.11

Discutiendo "verdades" II

Afirmación: La oposición es un rejunte
Verdad a medias

Cuando se conforman frentes electorales con el objetivo de ganar una elección ejecutiva, es prácticamente imposible no lucir como una unión forzada y con el poder como objetivo central. La media verdad es porque esta afirmación incluye no sólo a los posibles frentes opositores sino también al oficialismo.

Este tipo de alianzas son comprensibles y responde a la falta de un sólido sistema de partidos políticos. Frente a una oferta fragmentada, el electorado también se fragmenta, algo lógico en sociedades complejas de millones de electores.

Por eso, en el contexto actual la unión de distintos es inevitable y, en muchos casos, deseable, porque contribuye a la generación de estabilidad y gobernabilidad en los procesos políticos.

Un problema extra es la sensación de que sólo se le pide coherencia total a la oposición mientras el kirchnerismo establece alianzas con Menem, Saadi, Rico y Moyano (todas opciones valorizadas en forma negativa por amplísimos segmentos del electorado).

Hace falta coraje para aliarse, plantarse y dar la cara. El repentino cambio de actitud de Ricardo Alfonsín respecto a la política de alianzas de la UCR colaboraría en resolver esta cuestión.

27.4.11

Discutiendo "verdades" I

Estamos en plena etapa de definiciones de candidaturas y se leen muchos análisis. Algunos interesantes, otros con buena información y muchos repetitivos.

Entre tanta especulación, producto principalmente de la falta de novedades, asoman afirmaciones como verdades incontestables. Permitámonos dudar de ellas.

Durante los próximos días analicemos algunas.

Afirmación: CFK duda en presentarse porque no va a poder presentarse a la reelección y terminaría siendo víctima de las pujas internas del PJ por su sucesión
Verdad a medias

Cristina puede presentarse a la reelección, ganar y tener una presidencia fuerte basada en dos pilares: una descomunal fortaleza de recursos federales por sobre recursos provinciales y un alto índice de aprobación de su gestión (que puede reforzarse con amenaza velada de reforma constitucional). Ambos, le permitirían una gran injerencia en la elección del candidato oficialista en 2015.

Es más verdadero afirmar que si Cristina no se presenta, sería por temor a perder en segunda vuelta, por presiones familiares y/o por evitar problemas macroeconómicos de difícil o costosa resolución en los próximos años.

Es cierto que el PJ tiene una historia de virulencia en las luchas por la sucesión, pero eso no implicaría una pérdida de poder real para CFK. No al menos los primeros tres años de gobierno.

31.3.11

Puede fallar

Hablar de la importancia de la libertad de expresión en un sistema republicano por suerte ya resulta inútil; una amplia mayoría lo comprende. Para eso, tuvimos que pasar años difíciles en nuestra historia. Imaginemos si la última dictadura militar hubiese coexistido con un sistema de medios independientes del poder político cuánto hubiese durado y cuántas muertes y horror nos hubiésemos ahorrado.
Por eso, como comentario al bloqueo de Clarín resalto la dificultad de intentar disfrazar algunas cosas. Siempre algo puede fallar, por más cerebro que le pongas.

La hipótesis más probable de los hechos: se bloquea la planta de distribución de Clarín con, consentimiento del gobierno nacional, como una forma más de presionar al medio. Clarín reacciona con mucha energía, acusando al gobierno nacional de complicidad y a Hugo Moyano de bloqueador, y es acompañado por una impensada reacción de líderes de opinión y lectores enojados. El gobierno nacional se sorprende de la dimensión de la reacción e intenta despegarse.

Para ello, contraataca instalando el tema de los conflictos sindicales hacia dentro del grupo Clarín y despegando a Hugo Moyano del incidente.

No lo consigue del todo, al día siguiente se sigue hablando en Argentina y en varias partes del mundo sobre el bloqueo a un medio de comunicación y la libertad de expresión. Pero en lo que respecta a despegar a Moyano (despegar a Moyano es despegar al gobierno, según su lectura) sí logran instalar cierta duda en la sociedad sobre si el conflicto era genuinamente con empleados del grupo o si había participación de Moyano como denunció Clarín desde un primer momento.

Mucho cerebro seguramente se juntó en la Rosada, pensando este contraataque e intentando controlar el daño a la imagen de Cristina y su gobierno.

Venía más o menos bien.

Hasta que, una vez más, en esta época de intensa utilización de la tecnología, se dieron a conocer fotos del bloqueo donde aparecen sindicalistas del gremio de trabajadores de peaje (gremio liderado por Facundo Moyano, hijo de Hugo). Conscientes de que no sería bueno para la efectividad de la acción que se revelase que Moyano participaba, los moyanistas debían pasar inadvertidos y para eso no se les ocurrió mejor idea que ponerse las mismas camperas del sindicato pero al revés... La foto de este post ilustra la supuesta “avivada”.

En la Rosada no deben poder creerlo todavía. Algún insulto debe haber llegado hasta los oídos de Pablo Moyano. Venía tan bien el contraataque…

10.3.11

Palabras que interpelan

Esta entrevista a Tomás Abraham es un excelente ejemplo de intelectual que interpela al lector. Inquieto y lúcido, no busca gratificar al otro sino ayudarlo a pensar y repensar la realidad que lo rodea.

Lectura recomendada.

Este ambidiestro en muchas cosas está de acuerdo y en otras no, pero reconoce y admira la capacidad de conmover al otro, de exigirle que piense y vuelva a pensar.

http://www.lanacion.com.ar/1349358-kirchner-fue-el-ceo-de-una-corporacion

2.2.11

Las cosas que hay que oír…


Florencia Peña declaró: “si hubiese nacido antes, sería montonera”.

En fin. Imaginemos un poco.

- En los setenta, muchos adolescentes y jóvenes optaron por las armas frente a la proscripción de un movimiento popular. Algunos de ellos, depuesto el gobierno militar, continuaron con la vía armada como forma de hacer política, aún a costas de un gobierno democráticamente elegido.

- En los noventa, Florencia Peña era una adolescente que surge de un programa televisivo del incipiente grupo Clarín. Sus comienzos son propulsados por un físico exuberante y con los años logra consolidarse como una comediante muy popular.

- En los setenta, la militancia montonera entregaba su vida y quitaba vidas desde la clandestinidad, perseguidos por todo el aparato estatal.

- En estos años, Florencia Peña se manifiesta con total libertad a favor de un gobierno legítimo y que cuenta con amplios recursos económicos, políticos y simbólicos.

- En los setenta, la actividad de montoneros se financiaba principalmente a partir de secuestros de empresarios y robos a corporaciones.

- En este 2011, Florencia Peña monta una productora que se asocia con la televisión estatal para realizar un programa de ficción.

Estos pequeños contrastes nos invitan a pensar que probablemente Florencia Peña y sus declaraciones son ni más ni menos que excelentes exponentes de la liviandad con la que el kirchnerismo indaga sobre sí mismo, su rol histórico y el contexto que le tocó en suerte. Una nueva muestra que va en sintonía con el despropósito de buscar convertir en ícono de la revolución socialista a un dirigente político millonario gracias a la especulación inmobiliaria y con una clarísima tendencia a eternizarse en cargos públicos (yendo en la lista de Menem o Duhalde y sin pudor de asociarse a Barrionuevo, Aldo Rico, las madres de Plaza de Mayo o Aníbal Ibarra, dependiendo del distrito electoral).

Néstor Kirchner tuvo grandes logros y Florencia Peña es una buena comediante. Y uno tiene el derecho a un recuerdo justo y la otra a expresarse en todos los modos posibles. Pero sería bueno reconocer que si queremos crecer como sociedad, tenemos que dejar de engañarnos.

Tanto el oficialismo como las oposiciones tienen representantes con lucidez para el análisis y posicionamientos inteligentes. Sería bueno que estos levantasen más su voz y que sean los candidatos. Sino vamos a seguir condenados a repetir una historia demasiado pobre y frustrante.

7.1.11

Sobre conspiraciones

Terminó el 2010 con acusaciones constantes de conspiraciones y conspiradores como explicación a manifestaciones y reclamos sociales con mayor violencia de la habitual.

Desde este lugar aborrecemos las teorías conspirativas. No porque las conspiraciones y los conspiradores no existan; existen pero se montan sobre problemas estructurales y sin la percepción de que se están solucionando. Siempre hay quienes intentan exacerbarlos y utilizarlos para su beneficio pero no tienen capacidad de inventarlos o sostenerlos en el tiempo. Recordemos que en el sistema político argentino ningún actor, en forma individual, es tan poderoso como el Poder Ejecutivo Nacional.

El motivo fundamental para aborrecerlas es que las teorías conspirativas simplifican demasiado y empobrecen el análisis dejando de lado elementos esenciales en el abordaje a la solución de problemas públicos. Una cosa es sintetizar, otra sobresimplificar.

En esta línea, comparto con ustedes el último párrafo de un artículo de Carlos Pagni, uno de los analistas más lúcidos de la política nacional.

“… la función más importante que en estas horas cumple Duhalde en la política argentina excede estas intrigas. Su verdadera misión es permitir al Gobierno, a los políticos, a la sociedad en general, creer que los problemas que los afectan se deben a la patraña de un villano con nombre y apellido. Duhalde desempeña para el oficialismo el papel que Kirchner encarnó para la oposición: gracias a ellos, los argentinos pueden evitar el contacto con procesos suprapersonales que son dolorosos y poco comprensibles. Pueden ocultarse que la destrucción del aparato político y las nuevas formas de marginalidad, corrupción y violencia que ese fenómeno trae aparejado, desencadenaron inercias que ya tienen rasgos de una preocupante cronicidad. Algún día habrá que reconocer esos servicios. Gracias a Duhalde, gracias a Kirchner, gracias a la posibilidad que ellos ofrecen de reducir un drama colectivo a la dimensión de una historieta, el país puede pasar la fiesta en paz.”

14.12.10

Te debo treinta…


“Encontró US$10.000, los devolvió y sólo le dieron $70 de recompensa”, tituló Clarín en nota de tapa la semana pasada.

http://www.clarin.com/sociedad/Encontro-US10-devolvio-dieron-recompensa_0_385761505.html

Al parecer, título triste y que habla mucho de nosotros. Como si en estos días sólo se pudiesen realizar acciones honestas si hay algún tipo de retribución inmediata. Un mensaje velado de que el hecho de ayudar al otro y preocuparse por él debiera ser parte no de un contrato social o moral sino de un intercambio material y a cortísimo plazo.

Vale la pena leer la nota, porque de este modo se entiende que el mayor error de Clarín fue el título y no el tono de rechazo a la “recompensa”. Porque informándonos más vemos que la reacción de la beneficiada con el esfuerzo del taxista atenta contra cualquier buen espíritu, desalienta cualquier práctica honesta y nos coloca de nuevo en cierto paradigma feudal. La “recompensa” de $70 en realidad es parte de un viaje de $100 que el taxista hizo persiguiendo a un ómnibus por la ruta para devolver los dólares. Sí, ni siquiera le pagó el viaje entero. De última…

Suena lógico que la beneficiada sea una turista de origen brasilero, donde la esclavitud terminó hace poco más de un siglo y donde reacciones, que esconden clasismo como estas, se ven cotidianamente (como siempre, discriminación al pobre más que a la etnia o país de origen). El individuo de sectores de bajos recursos es visto únicamente como alguien al servicio de quienes tienen mayores riquezas materiales.

Esto que en Brasil se nota más, también sucede, y mucho, en Argentina. Andando un poco por Buenos Aires y capitales provinciales, veremos muchos individuos pertenecientes a clase media y alta que no pueden tener más conexión con los pobres que el desdén, la lástima o la total despreocupación.

El consuelo de “Quebrado” Sosa es que debe tener buenos amigos. Y ahora tiene un amigo ambidiestro.

18.11.10

También en la política

Vino Paul McCartney. Uno de los más grandes compositores de música popular del siglo XX. Uno de los componente de la dupla creativa más exitosa de los últimos cien años. Un glorioso intérprete aún a sus casi setenta años. Y ante todo, vino una leyenda. Estuvo en Argentina uno de los íconos culturales del siglo pasado. El mundo cambió con Los Beatles. Y Paul McCartney es Los Beatles.

Más allá de la emoción que producen sus músicas, de las lecciones que enseñan sus letras y de la celebración de la vida que representaron, Los Beatles fueron y aún son un hecho cultural de enorme relevancia no sólo en el mundo de la música y las artes sino también en la política y la sociedad occidental.

Jaime Durán Barba, un prestigioso consultor político, alguna vez describió el profundo impacto que los años sesenta generaron en la sociedad y como, décadas después, terminaron modelando una nueva ciudadanía y un nuevo vínculo occidental entre los individuos y la actividad política. El crecimiento de las exigencias sociales, la desacralización de la política, el escepticismo hacia la dirigencia y la democratización en los vínculos son, en cierto sentido, también consecuencia de los Fab Four y su revolucionaria irrupción. Y tiene sentido. Si ellos como conjunto y con sus carreras solitas nos enseñaron a amar, a dejar partir, a conectar con la vida y la muerte desde otro lugar, a no aceptar la infelicidad, a hacer el amor y no la guerra, a no naturalizar la injusticia, a minimizar lo material, ¿cómo no iban a impactarnos también en nuestro vínculo con la cosa pública? A diferencia de otras pretendidas revoluciones, esta fue real porque perduró y, de la mano del tiempo, se impuso.

Un hito cultural estuvo en Buenos Aires y realizó el mejor de los homenajes a su leyenda; música de primer nivel. Y reforzando y renovando su eterno mensaje de amor, paz, espiritualidad y búsqueda de la felicidad.

Como dice Charly García. Si a alguien no le gustan los Beatles, desconfiá. Y es muy pasible de aplicarse a la dirigencia política y social. Si a algún líder no le gustan los Beatles, desconfiale. Algo de amor, paz, búsqueda de felicidad y espiritualidad le está faltando.


Los dejo con una canción que da cuenta de lo revolucionario que fueron y de cómo eran dueños de su mundo. “A day in the life”. Según muchos de sus exegetas, su opus magnum. Sólo audio.

29.10.10

Primeras reflexiones

Murió Néstor Kirchner y tras la conmoción sentimos necesidad de reflexionar.

Desapareció físicamente el actor político más importante de la escena argentina. Aún en retirada, derrotado en las últimas elecciones y con mayoritario rechazo en la ciudadanía argentina, tenía la capacidad de seguir marcando el ritmo de la política nacional.

Desde lo humano no hay mucho por decir. Es una de esas muertes que, por sorpresiva, nos hace reflexionar sobre la propia vida. Algunos a través de un adolescente cinismo pero, la mayoría, a partir del dolor y el estupor. Pensamos sobre lo frágil que es la vida, sobre que ni siquiera una persona poderosa puede escapar a leyes naturales. Kirchner ya había tenido síntomas contundentes y, sin embargo, optó por descuidar su salud. La vida siempre, tarde o temprano, te pasa factura. Y conectar con eso nos genera esa mezcla de temor, angustia, alerta y compromiso con mejorar la propia existencia.

Pasada las primeras horas, ahora sí podemos comenzar a analizar un poco el impacto político.

Asistimos en estas horas a un rabioso duelo por parte de la dirigencia oficialista. Duelo comprensible y respetable, donde se ahuyenta la angustia reconfirmando un rumbo, las convicciones y honrando al líder muerto. No es justo criticar al dolor puro. Ni tiene sentido en un análisis político.

El funeral fue multitudinario y nos recuerda la importancia de la militancia, del contacto de los dirigentes con la gente y el dar la cara. Hay que ser justo y reconocer que Néstor Kirchner, en la hora de su muerte, se consagró como un líder popular. La movilización y el afecto que generó no es simplemente producto del clientelismo. Hay un reconocimiento masivo. Reconocer esto no es desconocer que aún así, muerte mediante, son muchos más los argentinos que esperan un cambio en la forma de concebir y ejercer la política y que, respetuosos del dolor ajeno, siguen en silencio aspirando a otro modelo de país.

Mucho se comenta sobre el legado de Néstor Kirchner y se menciona, entre los principales, el hecho de que se vuelva a hablar de política. El problema es qué tipo de debate se instaló. Es bueno que la ciudadanía se involucre más en la discusión de asuntos públicos, pero no con las categorías adolescentes, distorsionadas y confrontativas que el kirchnerismo propuso y propone. Hay una gran diferencia entre pensar que la política a veces genera conflicto y que la política es siempre conflicto. Esto sin desconocer las dificultades que representa ser presidente en una sociedad compleja y atravesada por múltiples y muchas veces opuestos intereses.

Una joven en Plaza de Mayo decía a un cronista “¡Qué injusticia!, ¿por qué siempre tienen que caer de nuestro lado?”. Este razonamiento es parte del núcleo central del legado de Néstor Kirchner. Suponer que hay dos lados que se enfrentan donde necesariamente “cae” gente y donde hay patriotas y antipatriotas, sin permitir espacio para la unión, la reconciliación y un proyecto compartido por amplias mayorías. Seguramente este sea el principal desafío de la dirigencia post-kirchnerista; cómo desactivar este prejuicio de amplios sectores, cómo asegurar la convivencia entre posicionamientos tan polarizados, de los que el kirchnerismo fue su mayor exponente en la última década pero no el único. Las manifestaciones de estas horas están exacerbadas por el dolor y el estupor, pero esconden miles y miles de argentinos comprometidos con una Argentina sin matices y excluyente de los adversarios devenidos enemigos. Néstor Kirchner no fue un hechicero que encantó a millones de argentinos, sino que fue un representante genuino y exacerbado de la visión limitada que muchos compatriotas tienen sobre la democracia y el Estado de Derecho. Visión muy presente en el kirchnerismo pero también en sectores conservadores del antikirchnerismo.

Esta reflexión no invalida otros sentimientos. Debemos acompañar a una mujer que es presidenta pero que ante todo es un ser humano. Acaba de enviudar, perdió a su compañero de toda la vida. Acompañar y respetar su dolor es una forma de ser buen argentino. Y es una forma de caminar hacia esa Argentina menos confrontativa y más hermanada que muchos deseamos.

Esperemos que el legado de Néstor Kirchner hacia su espacio político sea la reivindicación de algunas banderas y algunos medios. Y el legado hacia todos los argentinos la importancia de la militancia, el descreimiento de los formalismos del poder y la voluntad transformadora. El resto de su herencia deberá ser materia de debate y aprendizaje social, en momento de menor conmoción y dolor.

Que en paz descanse Néstor Kirchner. Y que los argentinos aprendamos del pasado, sepamos inspirarnos en lo bueno de los que nos antecedieron y construyamos hacia adelante una argentina donde al funeral de un ex presidente puedan asistir todos los ex presidentes y toda la dirigencia política y social, y donde la gente cante al amor y la vida y no contra medios de comunicación, periodistas, la clase media o dirigentes opositores. O sea, ojalá que sepamos ir avanzando hacia una Argentina con paz, orden y, sobre todo, inclusión social. No parece haber otro modo.


Por ahora esto. Para más adelante quedarán las especulaciones sobre el futuro del gobierno, los reposicionamientos en el arco opositor, los beneficiados y perjudicados del nuevo escenario y la campaña electoral del próximo año.

26.10.10

¿Colaborar o no?


Definitivamente sí, hay que colaborar mañana.

Un censo brinda información muy importante y necesaria para la correcta aplicación de políticas públicas en todos los niveles de gobierno, no sólo el gobierno nacional, y para organizaciones privadas con y sin fines de lucro.

Mañana se realizará la captación de datos, que es la instancia más crítica del proceso. Más allá de todas las dudas que pueda generar la actual conducción del INDEC, colaborar y responder honestamente genera beneficios para todos.

Este gobierno o quienes reemplacen al kirchnerismo van a tener en estos datos información muy valiosa. Es comprensible la actual desconfianza hacia la utilización facciosa de los resultados, pero más allá de ese temor en el corto plazo, quienes reemplazen a los actuales gobiernos podrán reinterpretar y reutilizar los datos que mañana se recaben.

Por eso es importante. Así que si el actual gobierno no te gusta, protestá por otros medios, pero no boicoteando el censo.

La imagen de arriba es del censo del gobierno militar, pero también es el censo de la infancia de muchos de nosotros. Vale el recuerdo.